
La verdad es que no se qué es de vos, desconozco lo mucho que te echo de menos y también, lo mucho que te necesito aunque calculo que es mucho. Tu ausencia me convierte en una incompetetnte e inservible persona que no puede hacer mas que sentarse a esperar a por vos. Las personas que saben de tu existencia insisten en que eres una gran pérdida de mi tiempo pero ellos ignoran los por qué que me justifican y las razones que siempre terminan llevandome a quererte desaforadamente, ellos no te conocen, nadie te conoce como yo. Suelo soñar con el dia en que veo tus ojos y me hundo en ellos convencida de que todo va a estar bien, con aquella tranquilidad que ruge en silencio. En sueños, me veo soñando que lo que tenemos puede ser eterno y hablo de eternidad porque quiero creer que es posible que cuando dos personas realmente se quieren se acompañan en el cielo o el infierno, la vida y la muerte, los triunfos y las derrotas, las risas y los llantos, los abrazos y las peleas, y que siguen juntos, dando lo mejor de ellos. Anhelo el día en que te tomo la mano y la pego a la mía para no darte siquiera la chance de irte o a mi, de dejarte ir por cobarde. Se me viene a la cabeza, la idea de que te marches de mi lado, sin importar nada y me veo morir de dolor. No me claves puñales que ya no tengo fuerzas para recuperarme de ello. Si me quieres, quiéreme con seriedad que ilusionar a mi corazón es un delito de tipo agravado.
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